Querida familia de Northplace:

Deseo compartir con ustedes que nuestro Equipo de Liderazgo Ejecutivo y nuestro personal han pasado una cantidad significativa de tiempo conversando, orando y planificando una respuesta adecuada a la pandemia actual de COVID-19

Hemos estado recopilando información y aprendiendo de funcionarios de salud, líderes empresariales y de otros líderes de iglesias.

También hemos estado escuchando y aprendiendo de ustedes. Como pastores, Dios nos llama a servir la gente. Tu y tu familia son nuestra prioridad número uno. El enfoque que verá descrito en este documento refleja nuestro corazón por tu salud espiritual, emocional y física. También es un “documento cambiante”, ya que se publica nueva información cada minuto y las cosas están cambiando rápidamente.  Puede que necesitemos ajustar nuestra respuesta, a petición de las autoridades gubernamentales estatales y locales (ver Romanos 1 3).

Por favor, dame un momento para “pastorearte” y luego compartiré los detalles de nuestros pasos de acción.

Los extremos actuales con esta pandemia son el pánico o la negación. Es difícil encontrar a alguien con un balance razonable. Por un lado, el pánico ha llevado a nuestros mercados financieros al caos y tiene a muchas personas acumulando productos básicos como si fuera el fin del mundo. Por otro lado, algunos se están encogiendo de hombros, como si este no fuera un evento significativo y básicamente ignoran hasta las precauciones mas simples, pero que limitarían en gran medida la propagación del virus.

Uno de los valores centrales de Northplace es el “balance”. En un mundo lleno de extremos, nuestra confianza en la mano soberana de Dios nos permite vivir vidas centradas y equilibradas, incluso frente a situaciones como las que nos encontramos hoy. Vivir sin miedo y acercarse a momentos como estos con una confianza inquebrantable en Dios la cual dice más acerca de Él al “mundo que observa” que 10,000 sermones. Si nuestra fe no es lo suficientemente fuerte como para sostenernos con esperanza en momentos como estos, ¿puede ser una fe legítima y auténtica?

Comenzamos este año con una serie sobre liderazgo. Gran parte de lo que está sucediendo en nuestro mundo en este momento es “reacción”.  Sin embargo, Dios ha llamado a su pueblo a ofrecer liderazgo no infundir pánico, a ser personas llenas de esperanza y ser una fuerza estabilizadora cuando la incertidumbre parece estar ganando. Frente a este virus, tenemos la oportunidad de liderar en amor y en compasión hacia los demás. Nuestro corazón está con el pueblo en pánico y también está con la gente en negación absoluta. Son personas reales con emociones reales que Dios nos ha llamado a servir.

Nuestro corazón está con la novia, cuyos planes de boda fueron cancelados. Nuestro corazón está con las personas que sus familiares no pueden viajar o regresar, y con las personas cuyos trabajos están conectados a sectores profundamente afectados. Nuestro corazón está profundamente preocupado por los ancianos y las personas con enfermedades subyacentes, cualquiera que esté en mayor riesgo con este virus. En última instancia, si bien el porcentaje de casos que resultan en muerte sigue siendo relativamente bajo, cada una de esas pérdidas es una tragedia.  Nuestro corazón está quebrantado por esas familias.

En lugar de hacer comentarios triviales en las redes sociales, politizar este momento, tratar de sacar provecho de este momento o ser consumido por la auto conservación, deberíamos preguntarnos: ¿cómo podemos ser la iglesia en esta temporada? ¿Cómo podemos glorificar a Cristo en esta temporada? ¿Cómo deberíamos estar orando en esta temporada? ¿Cómo podemos servir en esta temporada? ¿A quién podemos amar en esta temporada?

Es en momentos como estos, que la esperanza del evangelio tiene una mayor oportunidad de brillar ante los ojos de aquellos que han sido cegados previamente. Como iglesia estamos buscando maneras de hacer que la esperanza del evangelio se haga conocida a tantas personas como sea posible, especialmente en un momento como este.

Durante los últimos días hemos escuchado y una de las cosas que seguimos escuchando es tu deseo de cierto nivel de normalidad en medio de todo el caos reciente. Deseamos que nuestras rutinas regulares en Northplace le proporcionen eso. Sin embargo, mientras escribíamos este comunicado, el Condado de Dallas prohibió las reuniones públicas durante los próximos siete días. Obviamente cumpliremos con ese mandato. Todas nuestras reuniones de adoración de fin de semana, grupos de jóvenes y grupos para adultos serán cancelados hasta el 20 de marzo del 2020.

Trabajaremos con los funcionarios de salud y gubernamentales y los actualizaremos en la medida en que recibimos nueva información,  siempre con el deseo de reunirnos públicamente con ustedes lo antes posible. Mientras tanto, brindaremos adoración y predicación en todos nuestros horarios de servicio regularmente programados a través de nuestra experiencia en línea. Por favor adore con nosotros en línea en northplacechurch.com.  Nuestro servicio en Español será transmitido en nuestro horario regular, domingo 3pm.

El Señor ha cargado nuestro corazón para guiarte a través de todo esto. Quiero abordar toda esta situación de forma bíblica en la enseñanza este fin de semana, así que ¡únanse a mí para un tiempo de adoración y la palabra de Dios en línea!  No te lo pierdas, únete a nosotros con toda tu familia.

Tan pronto como podamos de manera segura y legal, volveremos a la operación normal. Cuando eso suceda, sepa que tenemos la intención de proporcionar ambientes limpios, sanitarios y seguros para que las personas conozcan y adoren a Dios. Hemos mejorado nuestros procedimientos de limpieza ya exhaustivos. El personal y los voluntarios de Northplace Kids desinfectan las aulas y los juguetes de los niños después de cada servicio en cada área. Si bien nos damos cuenta de que ningún entorno público es 100% seguro, tomamos todas las precauciones y medidas de seguridad posibles.

Pastor Bryan, Nahir y yo, junto con nuestro Equipo de Liderazgo, el personal y la junta directiva oramos el Salmo 91 sobre ti, tu familia, nuestra iglesia y esta nación.

¡Cargados, pero lleno de esperanza!

Pastor Bryan, Pastor John, Equipo de Liderazgo y Junta Directiva